Sostenibilidad: la clave del éxito de las ventas

Sostenibilidad: la clave del éxito de las ventas

Hablar hoy de sostenibilidad, en cualquier sector social, económico o de servicios, equivale a hablar de responsabilidad cívica, de conciencia social, de preservación de los recursos del planeta en el que vivimos, de futuro.

Y acotar el término, hablar de sostenibilidad aplicada a la producción industrial, está indisolublemente asociado a la implementación del reciclaje de residuos; de una estrategia ecológica de envases; de un control constante de la calidad del aire; de la depuración y reutilización de las aguas industriales y también, de una gestión negativa en contaminación del suelo y en contaminación acústica.

Hablar de sostenibilidad en el mundo industrial, en general, y en el del diseño y fabricación de herrajes decorativos, en particular, es hablar de REI, por historial, por compromiso y, en definitiva, por derecho propio. No se trata de estar al día con las tendencias sostenibles que se están imponiendo. No es una cuestión de imagen. No se trata de una política de gestión ambiental reversible.

Cuando REI decide aplicar los recursos necesarios para conseguir un sistema productivo absolutamente sostenible, lo hace por convicción propia, desde el mismo momento del diseño de un artículo pasando por su prototipado, por la confección de moldes, la fundición y torno de metal, hasta el envasado para la distribución en el punto de venta. Disponemos de certificado PEFC para la madera que utilizamosTodas y cada una de las etapas están cuidadosamente diseñadas para favorecer el entorno medioambiental y contribuir a la sostenibilidad del planeta.

¿Qué gana REI aplicando una gestión exhaustivamente sostenible? ¿Un mayor éxito de ventas? ¿Una imagen verde que favorezca su presencia en un mundo empresarial cada día más concienciado con el reto que supone el cambio climático? ¿Ganarse la confianza de unos clientes informados que han dejado de mirar para otro lado y que crecen, exponencialmente, a una velocidad sin precedentes? A todo que sí, por supuesto.

Pero lo de REI ya venía de antes.

Si la estrategia medioambiental de este referente en la fabricación de herrajes decorativos destaca en los albores de la tercera década del siglo XXI, cuando la conciencia medioambiental está, por fin, empezando a calar en los diferentes sectores sociales, es por un motivo concreto: el grado de la experiencia como empresa pionera en practicas industriales sostenibles.

En REI, el esfuerzo para que todo el proceso productivo sea sostenible y respetuoso con el medio ambiente está basado en un sistema de trabajo por áreas, los 365 días del año y en diferentes frentes. Para REI, la sostenibilidad ya no es un objetivo, hace tiempo que se ha convertido en una condición más de la fabricación industrial de herrajes decorativos. La sostenibilidad como regla, no como excepción ni como logro futuro.

Ya no hay tiempo para programar estrategias a largo plazo, por eso cuando una empresa como REI tiene integrada una dinámica de gestión sostenible y estable, se nota y trasciende y el cliente, cada vez más concienciado, lo pone en valor hasta el punto de ser decisivo a la hora de llevar a cabo la compra.

¿En qué? ¿Cómo demuestra una tienda de bricolaje su compromiso medioambiental? ¿Cuáles son los parámetros de responsabilidad? Mira la etiqueta.

El etiquetado, se convierte en el gran aliado de la transparencia, porque los clientes ya no se conforman con las palabras del fabricante, con eslóganes o titulares llamativos, quieren datos, datos certificados que aseguren que el producto que van a adquirir ha sido elaborado siguiendo un patrón respetuoso con el medio ambiente, desde el principio del proceso de fabricación hasta el final y no hablamos de la llegada a tienda, eso no es más que una parte del proceso, nos referimos a la vida real del producto hasta el momento de su reciclaje.

Al cliente, saber que se ha cuidado todo el proceso de fabricación, desde la fuerza humana de trabajo, hasta el reciclaje al final de la vida del producto, no solo le hace sentir bien por contribuir a la sostenibilidad del planeta a la vez que consigue el objeto de su deseo. El cliente se siente bien porque ese acto de adquirir un producto sostenible le hace pasar a formar parte del proceso y esa sensación de pertenencia a una buena causa genera unas endorfinas que juegan a favor de la empresa. ¿Dónde ir para adquirir más productos? A tu tienda. ¿Qué establecimiento recomendar para que esa sensación se prolongue? El tuyo.

Tus productos representan tu parte del trato, tu compromiso con la protección del medio ambiente y también el sello indispensable para el futuro de tu empresa. Tus clientes, a cambio, van a estar dispuestos a pagar más por un producto con certificación de sostenibilidad y a compartir la experiencia en sus grupos de influencia, es decir, entre tus futuros clientes. Trabajar por la sostenibilidad genera endorfinas para todos, planeta incluido.

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