Si por definición, experiencia y sentido común, una buena relación basada en la confianza mutua entre una firma y sus proveedores es de vital importancia para su permanencia y desarrollo en el panorama empresarial, en el caso de los proveedores de mobiliario, es dogma.

Porque, vamos a ver, tener proveedores de herrajes para mobiliario que no sean de confianza…eso, eso no tiene ni pies ni cabeza.

Por mucho que haya proveedores que prometan el sol, la luna y las estrellas, en forma de los mejores diseños de, por ejemplo, herrajes decorativos, si el cumplimiento de esa promesa es solo parcial, la empresa estará tocada, y con dos incumplimientos, probablemente, hundida.

Y como empresario, lo sabes.

Contar con proveedores de mobiliario de confianza es un quebradero de cabeza, es cierto, pero solo al principio y solo para las empresas que se tomen muy en serio su permanencia y crecimiento a medio y largo plazo.

Pasada la primera batalla campal de búsquedas, filtros y procesos de selección, se habrá ganado la guerra y, en muchos aspectos, las consecuencias serán tan positivas y durarán tanto, que por funcionamiento y resultados, parecerá que ha sido para siempre.

Contar con proveedores de mobiliario de confianza garantiza tener alguien, ahí afuera, que está de tu parte, de parte de tu empresa.

¿Forma parte de la empresa? No, es cierto, formalmente no forma parte del equipo pero informalmente, puede convertirse en tu as en la manga.

¿Y quién dijo que las informalidades están reñidas con la gestión empresarial?

Eso sí, informalidades, las justas, y ésta es una de ellas.

Dicen que a un proveedor de mobiliario de confianza se lo ve venir… y nosotros puntualizamos: claro, si se está mirando, es decir, si se está atento a las claves que pueden descubrirlo.

Avanzamos que para comprobar que un proveedor es de confianza no funcionan los test rápidos y si te dicen lo contrario, mienten.

Para encontrar proveedores de confianza descarta los test rápidos -de esos que hacen ver el sol, la luna y las estrellas-, y exige un trabajo sólido de investigación, prueba y error y la contundente capacidad de selección que los buenos responsables de compras –y estos sí que son parte integrante y básica de la empresa- saben desarrollar con una buena práctica y, sobre todo, con la intuición innata en combinación con la adquirida.

Intuición y experiencia, el binomio del éxito que da como resultado un buen criterio selectivo para encontrar a los mejores colaboradores externos en provisión de mobiliario.

Bien, ya lo tenemos, el proceso está en marcha y, subrayamos que no se trata de un test ni durará unas semanas.

Hace tiempo que asumimos que el movimiento no es cuestión de fe, y que se demuestra andando.

El responsable de compras da el primer paso para conformar una agenda de proveedores aplicando su intuición y su experiencia.

Su criterio selectivo sigue tres claves:

  • Reputación del proveedor de mobiliario, basada especialmente en el cumplimiento de plazo de entregas, servicio, y en la relación calidad-precio.
  • Plazo de prueba para demostrar el cumplimiento de las expectativas de la empresa.
  • Puesta en valor de la capacidad innovadora del proveedor, que, como toda relación que se precie, necesita tener viva la chispa para que no se apague la llama. Sin olvidar las ventajas que pueda ofrecer más allá del producto, es decir, ventajas en cuestiones de material expositivo, presentaciones, etcétera.

Tres claves, tres puntos que vertebran una relación de confianza entre los proveedores de mobiliario y la empresa y que, una vez cumplidas, estarán llamando a gritos, clamando como dicen los clásicos, por un factor que, tantas veces olvidado, denostado o maltratado, puede hacer que esta relación, como ocurre en cualquier otra, culmine en una historia de colaboración de por vida o naufrague en el más estrepitoso de los fracasos.

Estamos hablando del cuidado.

Independientemente del puesto que ocupes en la empresa, incluso si la empresa es tuya, esto te interesa pero, si eres responsable de ventas, te atañe especialmente.

Permite que nos dirijamos a ti directamente en esta breve reconstrucción de la situación: como responsable de ventas, has conseguido tu gran equipo de proveedores, tu trabajo te ha costado pero ahí está: ya tienes tu “dream team

¿Y ahora?

¿Crees que ya has terminado, que todo va a funcionar sin más porque los componentes son los mejores?

Prueba a hacerlo con la receta de albóndigas de la familia: compra los mejores ingredientes, sigue los pasos indicados y cuando ya solo quede que el guiso se cocine en la cazuela, desentiéndete de él…mejor no ¿verdad?

Pues con el equipo de proveedores cinco estrellas que has formado, tampoco puedes hacer eso, hay que cuidarlo y cuidarlo significa comprometerse en una relación de confianza mutua que se irá afinando, más y más, con el tiempo.

Estáis, en lo que puede ser el comienzo de una hermosa amistad y, con permiso de Bogart, añadimos el adjetivo: “beneficiosa”, porque una relación de confianza mutua bien cuidada entre una empresa y sus proveedores de mobiliario augura, sin duda, un futuro de prometedor crecimiento para ambas partes.